Sólo de pensarlo me encojo y mis pies bailan en la silla sin tocar el suelo. Como intentar hacer un hoyo en la arena del mar de una isla desierta... el agua lo cubre.
Alguien muy importante en mi vida se va a otro lugar.
Intento ser frío, nórdico, se que es una noticia excelente. Para ella sobretodo. Un gran paso, valiente (como siempre) y con esperanzas de todo tipo: profesional, familiar, personal. No es que cierre un ciclo (para mi un ciclo se cierra casi todos los días) es es que se abre un ciclón de propuestas, de liderazgos y de energía contagiosa de su campo magnético transparente en otro sitio, con otra gente.... y como afortunados puede que muchos niños -y no tan niños-.
Y seguro que se le cruza por delante un privilegiado que le robe lo que yo no pude: su maltrecho (por extensión y por los delicados ribetes de perlas de orfebrería que lo rodean) corazón. Aunque sea casi imposible de domesticar. Pero ocurrirá. Y será precioso. Lo mejor de su vida. (Me atrevo a juzgar que) Lo merece.
Pero me encojo egoístamente al pensarlo desde aquel funicular del principio, con subidas y bajadas pendientes de un hilo porque sostiene/ha sostenido una gran parte de él. Y no quiero dejar que la cabina y la catenaria se quede en suspenso por ese lado... pero así ocurrirá...
Y no sé despedirme, porque ni debo ni quiero. Sólo que la hijaputa la nostalgia me ha sacado sus soldados a la calle y no puedo pasar. Siempre en guerra, nunca en paz... De qué vas (nostalgia)? Tú y cuántos soldados?
El pan duro que yo traía bajo el brazo lo amasó y entregó uno tierno apto para el consumo. Se lo debo. El mejor zumo de mi interior lo extrajo ella, y por una vez no hablo de sexo. Y se lo debo. Y quizás fue ella la única persona en años (todos?) que me puso delante de mi espejo y me enseñó a mirarme. Y se lo debo. Y fue la única que me devolvió la ilusión de pertenecer a la raza humana (con los contrastes de la emoción de la pasión al dolor). Y se lo debo. Y la única que me llevó a una ópera por primera vez en mi vida y no mirara ni una puta vez el escenario porque la miraba a ella con cara de tonto mientras me acomodaba en su cámping. Y se lo debo. Como le debo el poder de controlar la climatología a nuestro ab-so-lu-to an-to-jo (llovía -y llueve- o soleaba en función de nuestras posibilidades de vernos..) Y así muchas... (Desde las múltiples casualidades que eran/son algo más...hasta las lágrimas ...por fin!, gracias por poderlas utilizar por algo que me viene de -muy- dentro hacia afuera y no alrevés como una alergia...). Se las debo. Me sacó se un pozo amargo para acercarme a zonas limítrofes que también empiezan por esas dos primeras letras...y que cuando respiro en cualquier parte el perfume que así se llama ...me paraliza/acciona todavía con un shock que me emociona...
Y como me lo enseñó ella le haré caso:
Un junio de estos me levantaré, por supuesto en horario A.M., e intentaré seguir mi vida con la memoria intacta para recordar el mejor sueño real que me ha pasado por delante de mis narices (la mía y las de payaso también). Y mantendré locas las pulsaciones por minuto ( y no me refiero a teclear) para cuando seamos socios de algo grande.
PD: Y estaré ahí para lo que me pida aunque su independencia no lo haga. De la amistad tb me enseñó bastante (bueno y menos bueno...- huyo del mundo perfecto-). Se lo debo.
Con TODO mi amor, admiración y egoísmo pre y post lunático (mi máximo exponente), para la mayor explosión interestelar con patas (o ruedas) que he conocido.
"Isla Desierta" - ARANGU

Buffff.. si ha sido capaz de aportar todo eso a tu vida.... "SE LO DEBES" entonces.
Odio las despedidas pero a veces los caminos se bifurcan y no queda otra... quedarse con todo lo bonito vivido y guardar ese sueño en un lugar privilegiado, ha sido el más real ¿no?
Besos y ánimo
... creo que es lo más bonito que he leido nunca...
Gracias... por... por compartir conmigo tantas cosas... y seguir compartiendolas, claro.
Yo tampoco puedo despedirme... asi que mañana aprovexaré para llamarte y decirte de tomar algo...
Sabes que yo a ti tambien te debo muchas cosas... innuerables!
Yo también te debo muchas cosas... y sé que nunca sabré recompensar todas ellas... pero sabes, que siempre estaré cerca, me necesites o no...