De acuerdo, voy a hablar de fútbol
A modo de curiosidad, me he encontrado en la tesitura de que hay varias personas conocidas -en especial chicas- de un entorno reciente que me han preguntado porqué no hablo de fútbol o si me gusta. Algo más intrigante es cuando directamente han afirmado "con tu rollo no te pega el fútbol"...como una especie de virtud?/defecto? indispensable de la masculinidad del siglo veintiuno.
Y sí, me gusta(ba) el fútbol. Afortunadamente para mis interlocutores/as no les he pegado "la mundial" con el asunto. Por respeto al que no le guste. Aunque esa reciprocidad no se ha dado en tardes interminables con lo que se podría acotar en "La Historia de todos Zapatos que te gustan aunque yo creo que no se han fabricado todavía" o "nombres de pila de un montón de gente sin tener ni puta idea de qué frase subordinada estás hablando ahora y si pregunto encima te vas a cabrear..." todo ello sin haber dicho ni mú sobre el fuera de juego...aunque lo estuviera. Lo que hace el atontamiento a veces es mágico e inenarrable...
Al tema, desde los cinco años he jugado a fútbol (baloncesto sólo tres,"oficiales" ). Fútbol barrio (piedras), fútbol sala (cemento), fútbol 11 (tierra), de nuevo fútbol sala (cemento y algún parquet) y fútbol 7 (césped artificial). Más de veinte años he practicado ese deporte de modo casi siempre amateur y alguna vez federado. Si no me hubiera gustado me habría dado cuenta antes, intuyo.
He jugado en múltiples posiciones por ser ambidiestro, por lo general de medio centro u organizador y, de más pequeñajo, incluso de portero....desde luego un mundo propio.
He sido casi siempre el encargado de lanzar faltas y penaltys... y he tenido romances bonitos y duraderos con el gol. Por suerte no fui un tuercebotas.
FETICHISMOS
Destacaría que mi primer dorsal oficial a la espalda fue el 11, el mismo con el que curiosamente acabé muchos años después..., pero también llevé el 6 (cuando mi cintura era un plagio a Carmen Sevilla) y el maravilloso 10 (cuando una extraña y meteórica pérdida de peso me hacía más ligero que Usaint Bolt -mi época dorada-), y el 14 o el 22 cuando la hiperactividad hacía que jugara de "revulsivo" con equipos de una edad superior -que no mejor categoría-. (Si me dieran a elegir ahora, siempre hubiera elegido dorsales impares).
ANECDOTARIO
He tenido la gran fortuna de que, desde pequeño, siempre me eligieran mis compañeros como capitán del equipo. Algo que a priori da tanta rabia como una estúpida peli americana de pompones, pero que ahora en la distancia valoro como un compromiso que obtuve de los demás, aunque discrepo que fuera por madera de líder precisamente. Ni era Obama ni salvaba a mi equipo de las derrotas...(porque... - mejor Obama que el neocon ese de los ultracongelados- Obama va a salvar al mundo de las guerras, la pobreza y la desigualdad ¿verdad?...)
Ser capitán da para miles de anécdotas en el submundo del fútbol. Desde revisar las fichas (falsas) con árbitros, delegados y demás figurantes en un cuartucho pestoso de 2 metros cuadrados en ejemplares sainetes de los Hnos Marx...hasta firmar el acta arbitral -previa persecución al árbitro tras finalizar el encuentro- "como si nada", en obras de teatro gestual sin precedentes, incluso por encima de El Tricicle.
Por decir uno de los headlights ejerciendo de capitán, quedó para el recuerdo la siguiente:
En un campo de mala muerte, con frío intenso e iluminación deficiente, el árbitro se me dirige a mi primero como capitán del equipo visitante para hacer el sorteo de campos, y tras lanzar una moneda al aire me pregunta:
-"¿sus cara o sus crú? " (se refería a ¿cara o cruz?)
- le contesté:"suscrú...!"
Me amonestó por desconsideración al colegiado antes de empezar el partido (no se si es posible, pero puede que sea la targeta amarilla más rápida de la historia del fútbol?)
Pero salvo esas pequeñas delicias resumiría, en mi caso, este deporte entre luces y sombras.
LUCES
1.Crecer como persona con personas.
2.Jugar a fútbol. Si puedes y estás bien de fuerzas es muy gratificante. No sería ese caso en la actualidad, con la UE avisando de la obesidad infantil en España y sabiendo que para la chiquillería lo gratificante es una pantalla y un bollo...
3.Jugar lloviendo. La sensación de deslizarse por el suelo con una especie de libertad incontrolada, no se por qué, pero hace que te lo pases de puta madre.
4.Desplazamientos, pre y post partidos, la táctica, la ducha, cachondeo, chistes malos, revistas porno, broncas de egos, sacudir las botas llenas de barro contra el banquillo de modo percutivo...
5.Jugar bien y marcar en el último suspiro. (Muy parecido a un clímax).
SOMBRAS
1.Amenazas. Más allá del juego subterráneo y alguna pelea, soportar cada semana a los merluzos que les va la vida con el "fumbol" y aprovechan cualquier escusa para dar rienda suelta a la neurona violenta.
2.Padres y/o familiares que van a ver a "su niño". Una lacra. El mayor grado de vergüenza ajena para un hijo puede que empiece aquí. Ir a sacar un saque de banda/corner en un campo de mierda con la barandilla a apenas 1 metro de distancia y que se te arrime el padre o la madre de uno y te diga absolutamente de todo al oído es.....para pensarse lo de la vuelta al voto censitario.
3.Lesiones. Aún estoy por ir a buscar mi cuádriceps (recto anterior pierna dcha) a la escuadra de una portería tras lanzar una falta. Me dejé allí la pierna. A día de hoy -gracias a la Ssocial- ya sea subiendo escaleras de dos en dos o en un polvo frenético (sic), me pega unos tirones que desgarran mi voz...y no de placer precisamente...
4.Campos de mala muerte. Más que pillar hongos en la ducha, "te pillaban ellos a ti". Por no hablar de esas superfícies en las que daba igual jugar con un balón o con un hexágono. Y esa costra en el cachete del culo que duraba toda la temporada...
5.Hacernos mayores. Juraría que el partido solteros contra casados ya ni existe. Porque los casados estarán PASANDO EL DÍA en un centro comercial o probando un sofá reclinable im-pres-din-di-ble para el salón de casa, o porque los solteros estarán/estaremos juntos tomando cañas viendo un partido por la tele ...Y si un día juegas, lo haces con algún joven prometedor que te pega unos meneos que rozan el abuso...
6.Sobreactuaciones. Que un crío esté más pendiente de la celebración si marca un gol -besarse el anillo, por ejemplo- que del juego propiamente, me quitan las ganas casi de respirar o me produce tantas arcadas como la sección de deportes de cualquier noticiario. (Esta categoría la lidera Cuatro...)
GALERÍA DE ÍDOLOS:
Soy seguidor del Barça gracias a Spiderman. De muy pequeño relacionaba el traje del trepamuros y sus redes con los colores azulgrana y los porterías del equipo culé...
D.A. Maradona (el 10), T. N'Kono, M. Laudrup, G. Vanenburg..., Ronaldinho (un tipo que se reía tanto haciendo lo que hacía, es sólo creíble con la definición de la palabra disfrutar al lado),P. Andersson ...¿y ese quién es? Un excelente central sueco que vino al barça, se lesionó de gravedad y dijo:" para tirarme aquí cobrando un año sin poder jugar me voy a ver crecer a mis hijos a mi casa, quiero ser honesto".
Evidentemente la prensa de BCN no le dedicó ni una línea. Es lo que tiene Grupo Zeta y Grupo Godó. Si no das portadas, no cotizas, aunque seas el mejor profesional del mundo.
Por todo ello...me gusta(ba) el fútbol.




lamandragora dijo
Me ha pasado qeu me enrollé tanto comentando que lo he pasado directamente a mi blog, pero que conste que te pertenece como contestación al tuyo :D.
http://www.lacoctelera.com/lamandragora/post/2008/11/09/de-acuerd...
Entre tu y yo... tambien soy culé ;)
9 Noviembre 2008 | 09:59 PM