Breaker
Un ejemplo visual y sonoro de lo que pienso sobre estos días...
Palmadas frías (en la espalda), voces dobladas a modo de villancicos, rodearse no se sabe muy bien de que ni de quien y saciedad hasta lo desagradable.
La generación a la que más o menos pertenezco, la recuerdo a veces como aquella que de camino a la escuela dejaba un reguero de "tralladas" (de la leche ingerida a toda ídem) en todo el trayecto. Por supuesto nadie hablaba de las bondades de la leche de soja entonces...
Era, pues, habitual encontrarse algún "charquito" mezclado con zumo de vaca y nervios...
Ahora conocemos las propiedades de la soja, pero imagino que a una buena parte de esa generación le encanta anudarse una soga en el cuello del estómago y deglutir de forma depredadora algo que indica un almanaque.
Puede que mientras se hacen las correspondientes y, al parecer, desorbitadas tomas e ingestas -no sin codicia- no se tenga que prestar atención a lo que se tiene alrededor,... puede que como con la boca llena no se debe hablar, sea un modo de no desembuchar lo que se piensa... o puede que, mientras se pone a prueba la capacidad de la cabidad estomacal y el esfuerzo de aguantar flatulencias indeseables, sea un motivo cuasi perfecto para ignorar ni quien es uno mismo. No lo se...
Todo muy apiñadito tras los postres...hasta arrojar todo lo que se tiene dentro que, casualidades de la infancia, es como una comida en "ayunas". Básicamente porque dentro no había nada. Pero hay una diferencia en cuanto a la arcada de antaño: de pequeños teníamos dentro algo más, concretamente alguien en que convertirnos.
Y ya es cuando me solivianto y confundo vómito social con adorar a un niño. Muy propio para la autocomplacencia de la palabra familia y los nacimientos con efeméride.
Es una opinión.
Que aproveche.

Mantis dijo
Pues me uno a tu pensamiento sobre estos días pelusilla ¿David?.... ;-)
Venga... que si vomitamos que sea un buen whisky, coño!!! ni leches, ni soja, ni soga....
Molts petonets i feliç any nou!!!!!!!!!!
30 Diciembre 2008 | 12:02 PM